
Un nuevo e importante informe ofrece recomendaciones clave sobre cómo los sistemas sanitarios pueden mejorar la atención a las personas con discapacidad intelectual y/o del desarrollo (DID).
El informe procede de la fase 3 del proyecto IIDDEAL (Individuals with IDD Engaged, Aligned, and Leading), una iniciativa nacional destinada a determinar qué se entiende por buena salud para las personas con discapacidad intelectual y desarrollo (IDD) y cómo medirla. Treinta y ocho socios, bajo la dirección del Institute for Exceptional Care (IEC), analizaron decenas de indicadores de calidad para identificar cuáles son los más importantes para las personas con IDD.
¿Qué es un indicador de calidad?
Un indicador de calidad es una herramienta que permite comprobar si los pacientes reciben una atención adecuada. Cuando un sistema sanitario realiza este seguimiento, puede detectar problemas y solucionarlos. Sin estos indicadores, los problemas pueden pasar desapercibidos durante años.
Históricamente, la investigación en el ámbito sanitario ha dejado de lado a las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, pero este nuevo informe pretende cambiar esa situación. Identificar los indicadores de calidad adecuados supone un gran paso adelante para mejorar la atención sanitaria.
Medidas de calidad recomendadas
El informe recomienda 12 indicadores de calidad que los hospitales, las aseguradoras, los responsables políticos y los investigadores deberían empezar a utilizar desde ya. Entre ellos se incluyen indicadores relacionados con:
- Atención centrada en la persona y toma de decisiones compartida
- Seguimiento de la salud mental tras una hospitalización o una visita al servicio de urgencias
- Transición de la atención pediátrica a la atención para adultos
- Acceso a los servicios comunitarios
- Asesoramiento sobre anticonceptivos
- Planificación a largo plazo
Qué pueden hacer los responsables del sector sanitario
El informe insta a los responsables del sector sanitario a adoptar tres medidas:
- Empecemos por separar los datos sobre indicadores de calidad relativos a las personas con discapacidad intelectual de los datos relativos a las personas sin discapacidad intelectual. Identificar las deficiencias es el primer paso para subsanarlas.
- Facilite el acceso a las encuestas y los cuestionarios para pacientes. Los materiales escritos deben tener un nivel de lectura equivalente al de quinto o sexto de primaria, incluir elementos visuales y permitir que una persona de confianza preste ayuda.
- Incluir a las personas con discapacidad intelectual en la investigación clínica. Muchas medidas excluyen a esta población, en parte porque los estudios en los que se basan no las incluyeron desde el principio.
Por qué es importante
Las personas con discapacidad intelectual se enfrentan a graves dificultades a la hora de recibir una atención sanitaria de calidad. Este informe supone un importante paso adelante.